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Ha estallado la Segunda Gran Guerra del Cielo, los ángeles fieles a los ideales divinos y al Arcángel Michael han entablado una lucha abierta con los caídos, bajo el mando de un misterioso serafín que volvió de la muerte, con el poder de una legión en sus manos, quien promulga a favor del libre albedrío para tomar sus propias decisiones, tal y como lo hacen los humanos. Los demonios toman cartas en el asunto, cerrando tratos con el bando de rebeldes con el fin de eliminar la supremacía del Cielo, y tener derecho a caminar sobre la tierra. New York ha sido escogido como Armageddon, y las visperas de la batalla final se leen en escaramuzas y luchas menores.
Mientras tanto, en New Orleans, los vampiros han logrado un poderío sin igual sobre la ciudad. Los rumores de que el Regente del Infierno ha tenido algo que ver corren en el plano sobrenatural, mientras los Blazers, los Cazadores descendientes del Rey Arturo Pendragon buscan darle un freno a sus actividades.
Es una verdadera pena que los Templarios, la primera raza de Cazadores, jamás hayan llegado a un acuerdo con sus colegas. A pesar de que no ha habido declaración de guerra entre ellos, la aparición de una nueva reliquia divina, contenedora de poderes sin igual, tienta a ambos bandos. Sin embargo, los Templarios tienen las manos llenas tratando de domar a las implacables manadas de licantropos en San Francisco, cuyo nuevo líder parece ser un fanático de las batallas.
No hay tiempo ni recursos para vigilar a los ingeniosos brujos que aparecen de vez en cuando en los casinos de Las Vegas, haciendo uso de sus facultades para llevarse dinero fácil. Esto no es más que una fachada, por supuesto, ya que el Aquelarre de Lilith ha estado pactando con demonios mayores para invocar al Primer Demonio.
En el mundo de Wayward Son, los conflictos, batallas, traiciones y la guerra parecen haber inundado cada estado del país de las oportunidades. Los tiempos de paz han llegado a su fin, ¡elige tu bando sabiamente, y bañate de la gloria de la victoria, o perece en el olvido de la historia!
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Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

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Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Seth Regnard el Miér Ene 27, 2016 4:53 am

Necesitaba un descanso, su cuerpo lo pedía ya, mientras el sol se elevaba en el cielo, sus rayos siendo parcialmente por las altas ramas de los árboles, iluminando su camino en aquel día tan desprovisto de nubes, llenando cada rincón de aquel lugar de una radiante y energética luz. El único sonido que irrumpía la calma en aquel tan pacifico día en aquella sección boscosa, tan alejada del centro de la ciudad. Su mismo instinto, más el consejo de su clan, le hacían mantener una distancia prudencial de aquella ciudad que destilaba el olor de la sangre por cada rincón, de la muerte en vida y de la masacre subterránea que seguramente sería producida por los amos y señores de aquellas tierras, los vampiros.

Su sentido común, su instinto del peligro, le mantenían tenso en aquel lugar, a pesar de que se encontraba tan lejos de la icónica ciudad, aquella llena de historia y grandeza, donde la música y la literatura había visto nacer a algunos de sus más grandes representantes y estilos, donde alguna vez algún pequeño que soñó con la grandeza toco la trompeta por las noches en su casa, en algún barrio olvidado por dios, hasta con sus manos llenar de esplendor el mundo con su jazz, en donde hacia tantos años hubiera vivido un hombre que con su astucia y prosa hubiera escrito algunas de las obras más icónicas del teatro clásico estadounidense. Aquella ciudad tan llena de arte y poseía… Y que ahora, ante los ojos bicolores del muchacho, no era más que una ciudad de muerte para los de su raza, plagada de aquellos muertos en vida incapaces de ser acariciados por la luz del sol sin estallar en llamas, ni de sobrevivir sin la constante ingesta del líquido vital que en las venas de las personas corría.

Pero aquello estaba muy lejos, a pesar de ser visible, la distancia a recorrer para llegar hasta la ciudad aún era de algún tiempo. Mientras tanto en las afueras, en aquella pequeña zona boscosa que acariciaba de manera suave la ladera de aquel tan extenso rio donde alguna vez Huckleberry Finn creara tantas historias de aventura que maravillar aran al mundo literario, el peliblanco se encontraba corriendo de una forma sigilosa y ágil, apenas haciendo ruido cuando sus pies tocaran el suelo suave por las lluvias, dejando apenas perceptibles huellas detrás de él. Aquel peliblanco se movía ágil cual gacela entre las plantas, saltando sobre raíces, impulsándose desde troncos de árboles, dirigiéndose con una velocidad cada vez menor hacia su objetivo, aquella zona que estaba luego de pasar todos esos árboles.
-Un descanso…-

Seth poco a poco bajo la velocidad, hasta finalmente apenas dar largas zancadas cuando los troncos de los arboles dejaron de llenar toda su visión, dando paso al brillo de los rayos del sol luego de ser reflejados en el agua. Suspiro con un dejo de gusto cuando sus pies se detuvieron y se dejó caer en el suelo, respirando algo pesadamente y mirando el despejado cielo, donde el sol se alzaba aun poderoso, sintiendo casi una burla o ataque hacia su persona que brillara con tanta intensidad, provocando un día un poco caluroso como era aquel. El joven de blancos cabellos bajo la mirada para poder observar el rio delante suya, las piedras y tierra que conformaban las laderas del mismo, de aquella extensión del Mississippi que recorría aquel lugar, no el cuerpo principal del rio, si una pequeña ramificación que circulaba por aquella área, provocando un riachuelo de aguas frescas cuya presencia servía como un estímulo de relajación para el chico.

-Genial…-Susurro el hombre lobo, mientras se acercaba al rio arrodillándose junto al mismo. Aquello no era una playa, ni tampoco un campo, era una sección de bosque que se alzaba cerca de un kilómetro a las afueras de Nueva Orleans. Al ser un bosque, el joven lobo se sentía seguro y en ambiente, un lugar tranquilo donde podía sentir algo de la naturaleza, con aquella nariz tan sensible suya por sus instintos animales. Los bordes del rio eran de piedra y tierra pura, una combinación equilibrada que hacían el lugar perfecto para un camping, con aquella pequeña ramificación del poderoso Mississippi pasando por ahí. El lugar poseía un toque de encanto que parecía sacado de una novela de Dickens, aunque más bien en este caso se podría decir que sacado de una obra de Mark Twain.

Ya estando junto al rio, el joven lobo metió sus manos en el agua, disfrutando la sensación fría en su piel, el flujo de rio atravesando sus dedos con delicadeza, suspirando con una tenue sonrisa, perdido en aquella sensación. Saco las manos del rio con calma, llevándoselas a su rostro, remojándolo y borrando la leve capa de sudor que le había cubierto después de tanto rato sin para, sabiendo que aquel seria su destino, ese lugar su meta. Con calma deslizo sus manos de su rostro a sus cabellos platinados, bajándolos hasta su cuello y disfrutando la fría sensación húmeda en su piel, sonriendo de gusto.

Originalmente, había llegado hasta ese lugar siguiendo una pista, sobre un buscado por su grupo. No muchos detalles le habían sido dados al peliblanco, quien tampoco los había solicitado. Solo una descripción y la orden de localizarlo, ni siquiera capturarlo o acabarlo, solo confirmar su existencia y que su corazón palpitara todavía. Aun así, a pesar de lo aparentemente simple de la misión, el chico de bicolores ojos había tenido que llegar hasta ahí, buscando pistas, sin encontrar nada en ese bosque como una pista anterior le había hecho creer. Pero bueno, no todo era una perdida, podía detenerse un momento y tomar un respiro en un bello lugar, aunque sin lograr relajarse del todo, después de todo no podía olvidar cerca de que ciudad estaba, y que aquel lugar era prácticamente, territorio enemigo.
-Mientras no ocasione problemas…-Suspiro suavemente, susurrando para sí mismo, negando y sumergiendo sus manos una vez más en el rio, lavándose la cara con sus aguas frías, relajando su cuerpo y su mente, solo buscando descansar antes de continuar.
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Scarlette B. Sunshine el Miér Ene 27, 2016 3:47 pm

¿Cuantos segundos habían pasado?, ¿Cuantas horas se desperdiciaron en vano?, ¿Cuantos dias vieron su fin?, ¿Cuantas lunas aparecieron desde ese acontecimiento?, Quizás 5 días humanos era la respuesta, o tal vez solo 3, pero eso verdaderamente no importaba en este momento, es decir, toda su vida y lo que creía conocer, aquello que creía amar y por sobre todo, el ambiente en el que había credido, todo absolutamente todo había sido una treta, en quién había confiado toda su vida aquella que le alimentaba y "protegía" cuando la pequeña tenía miedo era su madre y aun al mismo tiempo le resultaba una desconocida en toda escencia, aquella mujer que jamás le contó su procedencia, aquella fémina que se preocupaba mas por su aspecto que por darle respuestas a su primógenita, aquel ser humano que a pesar que cumplió con las funciones socialmente básicas de un padre o tutor no le dió las herramientas para que así Scarlette, su única hija pudiese enfrente lo que le deparara el futuro. Y toda esa confianza depositada en el unico ser humano que la acompaño desde su nacimiento había sido fumigada, extirpada, sacada de raíz, el termino que se prefiera da igual, y ese desvanecimiento de el "Control" Existente había ocurrido tan rápido, que la misma Scarlette, ovbiamente estando presente no había podido explicarlo del todo bien, y mucho peor, dar crédito a que todo eso haya sido real o finalmente despues de muchos años de vida la locura se apoderaba de su ser.

Aquella fatídica noche que se había prometido nunca olvidar, la joven rubia se había decidido enfrentar a su madre, puesto desde hace unos años le habían empezado a ocurrir cosas inexplicables a la ingenua e ignorante bruja, ella ni siquiera sabía quien era su padre, pero quería saber el porque de sus extrañas dotes que poseía, desde ese mismo instante todo se volvió rápido y desde las sombras Scarlette y su mama podría observar como una masa amorfa daba como resultado a una figura mas delgada, alta y prominente en aquella pequeña habitación, se trataba de una aparición de un demonio, Scarlette lo supo enseguida y no podía dar crédito a lo que sus pupilas dilatadas presenciaban, ese ente después de asesinar a la Madre de Scarlette le explicó a la joven su procedencia y de esta manera sellaron un pacto entre ellos, volviendo a la joven una bruja infernal novata, en ese momento de debilidad de parte del demonio quién había asesinado a la madre de Scarlette sin ningún apice de remordimiento, sin ninguna dificultad y sobre todo, de un segundo a otro, ese mismo asesino juraba ser el padre de la chica, pero en ese momento de debilidad la chica aprovechó y dio por terminada la vida miserable del demonio, un remolino se empezó a formar dentro de la habitación despues de este suceso por lo que la chica muy asustada se largó de ese lugar, dando asi por comenzado su viaje sin destino o paradero.

¡Maldición!- Pensó para si misma la joven aprendíz, no quería recordar mas esos sucesos, no quería darse cuenta que había sido vulnerable, no quería admitir que todo eso había ocurrido, no quería esa vida fugitiva sin compañia alguna mas que su propia mente, esa misma mente que parecía disfrutar torturandose a si misma con recuerdos que no podía soportar, y tampoco quería aceptar que necesita ayuda, algún consuelo por mas burdo y ridículo que fuese, no daba crédito a todo eso que acababa de vivir hace unos días y no quería aceptarlo, por esta misma razón y la cobardía que sentía, aquella que la hacía sentirse sucia y patética, aquella misma verguenza la había hecho huir del único lugar que conocía, pero por mas lejos que estuviera en estos momentos, la maldición parecía seguirla a donde fuera que esta se dirigiera.

Ya estaba agotada, había transcurrido los 5 dias caminando sin rumbo aparente, sin ingerir algún bocadillo, sin darse un respiro, ya parecía un vagabundo, su pelo tan rubio y sedoso ahora se encontraba un poco enmarañado, su tez tan nivea ahora tenía un poco de tierra, su uniforme escolar tan inmaculado ahora tenía rasguños, simplemente no daba una visión agradable de si misma y no hacía justicia a la bella chica que se escondía detrás de toda esa mugre, en su camino sin rumbo solo había dormido una o dos horas en alguna banca de algún parque, pero al darse cuenta que aun en la medianoche circulaban personas en la calle para evitarse verguenzas seguia su camino, realmente no era una chica que pensara muy bien las cosas ni que disfrutara de actividades al aire libre, había tenido la facilidad que todo lo hicieren otras personas para ella, pero ya no podía seguir asi, quería ser independiente y quería estar lo mas alejada posible de los demas seres pues su confianza ya estaba rota, tanto caminar la había conducido casi al final de un bosque y al terminar la vereda se podía escuchar el cántico de las aves anunciando su llegada, el rio o manantial chocar contra las piedras y justo en ese manto acuifero Scarlette pudo observar de cuquillas a un joven albino, ella se aferró al primer árbol que tuvo a lado y desde ahi estuvo observando un poco como el joven parecía tan tranquilo, decidida a buscar otro lugar se giro cuidadosamente para seguir su trayectoria mas allá regresando por donde encontró ese lugar, pero en ese mismo momento pisó varias ramas que había bajo sus pies y maldijo en voz chillona y algo audible- !Demonios!  
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Seth Regnard el Jue Ene 28, 2016 2:17 am

A veces se preguntaba que tanto afectaría el lado animal de los licántropos a los mismos. Era un misterio para él que tanto existiría detrás de aquella habilidad tan única y singular como lo era la transformación de un hombre lobo. Recordaba bien la primera vez que había sido consciente de su estado, fue el día siguiente al haber sido “rescatado” por aquel pequeño grupo de exploradores que hubieran oído sobre la presencia de algún extraño ser en los bosques cercanos a Michigan. No fue sino hasta que le explicaron el cómo le habían encontrado, que el entonces pequeño Seth se dio cuenta de que su presencia en aquellos bosques, a tantas decenas de kilómetros de su hogar real, había sido tomada por algún animal salvaje de especie desconocida. Era un tanto curioso pensarlo ahora, ya que en cierta forma tenían razón. En esa época él había sido un animal desatado, presa de su propio miedo y desconfianza.

Pero de forma totalmente contraria a aquel entonces, en esos momentos sentía que sus instintos animales eran los responsables de la enorme paz que le brindaba aquel lugar. Sentía que era su lado lobuno el cual encontraba tan cómodo la brisa suave del bosque, el sonido tenue de la fauna del lugar y el susurro calmante del avance del arroyo. Le pasaba mucho cada vez que estaba en un bosque en donde la mano humana no hubiera metido tanto su mano por su propio beneficio. Un lugar como en el que esos momentos se encontraba el peliblanco, le causaba un sosiego curioso, que pudiera hacer que fácilmente se echara entre las raíces de un árbol a dormir un rato. Pero no podía olvidar el motivo por el cual estaba ahí, y tampoco podía darse tales libertades.

Pero a pesar de las conflictivas ideas de relajación y de seguir con su misión, era claro que el destino no estaba de acuerdo con ninguna de las dos-¿Ah?-Aquel sencillo ruido atrajo totalmente su atención, mientras giraba el rostro con asombrosa precisión. Era sin duda alguna los bosques las zonas de juego de los licántropos, su habitad natural. Los finos sentidos que poseían aquellos seres parecían agudizados en aquel ecosistema, pudiendo captar cualquier cosa que pudiera no ser natural, tal como había sido aquel sonido de chasquido detrás de él

Como si de una aparición se tratase, sus ojos vislumbraron, iluminada por los rayos del sol que se deslizaban entre las hojas de los árboles, a una chica de rubios y claros cabellos, notándose la blanca piel en sus brazos y piernas, portando un uniforme curioso que seguramente pertenecería a alguna institución educativa. Aun así la visión de su ser rápidamente fue cubierta por los arboles mientras la joven se alejaba rápidamente, como si huyera de su presencia.-¡E-eh!-

En aquel momento los instintos del peliblanco se activaron, una sensación de alarma creciendo en su mente. ¿Sería algún cazador que le había seguido y descubierto? ¿Algún vampiro que hubiera sentido su cercanía con la ciudad y le estuviera vigilando? Aquellas ideas no eran imposibles y serian muestra del descuido del peliblando, el cual de ser verdad esas suposiciones, acabaría en una situación peligrosa que no solo pusiera en riesgo su vida, si no que más importante, su misión dada por su clan, cosa que nunca podría permitir.

Sintiendo el peso del anillo en su dedo corazón, la sensación de fuerza y soltura invadió todo el cuerpo del peliblanco. Un solo impulso le valió para obtener el acelerón que necesitaba, dejando un rastro de hojas levantadas detrás de él. Con largas pero veloces zancadas fue capaz de cerrar las distancias, acabando por rodear a la joven rubia y terminar frente suya, en la dirección hacia la cual había tratado de ir, respirando de forma un poco agitada ante la instantánea subida de adrenalina, observando a la chica con fijeza, sus ojos del color violáceo y perla fijos en ella.-Espera…-

Lo primero que sus orbes bicolores observaron fueron los de la chica, unos ojos que parecían haber robado su color al cielo, de un tono azul que nunca antes había visto. Pero poco le duro la impresión antes de que notara mejor la imagen de la chica. Los leves rastros de la intemperie y el cansancio recorrían el cuerpo de la joven, sorprendiendo algo al chico, el cual se enderezo con calma. Desde la distancia no había podido verlo, pero se veía aquella chica estaba cansada, tal vez exhausta, como si hubiera estado corriendo sin descanso y sin lugar donde descansar, casi como el mismo peliblanco había hecho. Igualmente, podía notar rastros de tierra por su vestuario y sus facciones blancas, como si hubiera dedicado el día a andar en el bosque, o tal vez andando sin para durante más tiempo en otros lugares. La imagen que le daba la chica, casi hacía pensar al peliblanco que ella pudiera caer rendida en cualquier instante.

-¿…Estas bien?- Pregunto con sencillez, luego de observarla leves instantes con atención. Sus primeras impresiones de que ella pudiera ser una cazadora o una espía habían sido descartadas desde el momento en que hubiera visto sus ojos, y enterradas cuando se dijo mejor en ella. Ella no poseía los ojos que tendría alguien acostumbrado a cazar a los de su especie, ni que se alimentara de la sangre de la gente para subsistir. Aquello le había llevado a pensar que tal vez ella solo fuera alguna chica normal que se hubiera perdido en el bosque, o que hubiera buscado escapar de algo.

A pesar de todo, de las reservas del chico, de su personalidad retraída y de su desconfianza hacia el mundo externo a su clan, no podía evitar ofrecer su ayuda en una situación así, donde podía sentir que aquella chica no era alguna amenaza contra él, que era el azar lo que había provocado aquel encuentro y que no había necesidad de sobreactuar, aunque ya lo hubiera hecho un poco al correr a una velocidad que, siendo realistas, no era precisamente normal, pero evitando pensar en ello mientras observaba con un dejo algo preocupado, pero sereno, a la joven.-No te hare daño… Pero luces agotada… ¿Te encuentras bien?
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Scarlette B. Sunshine el Jue Ene 28, 2016 3:13 pm

Vaya bella ironía de la vida, como simplemente se comportaba ante aquellos seres que no podían controlar el tiempo ni las circunstancias, las personas se casan con alguien que en primera instancia odiaban, los mayores se dedican a trabajar para hacer felices a sus hijos, pero no saben lo que los hace feliz, los humanos vienen a la vida para alimentar y servir a otras criaturas, todo en esta vida era una ironía, sin olvidar que la jovencita bruja había dedicado sus ultimos alientos, su determinación, y su terquedad al alejarse mas de toda la civilización, pues todo en su vida representó un engaño tras otro, y eso fue lo que causo el inminente caos que tuvo lugar en lo que anteriormente llamaba hogar pero ahora no sentía nada hacia ese lugar. Quizo alejarse de toda civilización y justo cuando creía haberlo logrado, se encuentra con alguien mas.......

Ese ente que le acompañaba en silencio y quizás sin estar enterado que había alguien mas ahí le producía a la joven rubia una espectacular confusión, es decir, en la mente de el se encontraba solo, pero emanaba una paz interior muy grande que es imposible de descifrar, a pesar de que no tenía con quien compartir la belleza que le rodeaba, - al menos desde el punto de vista de la recién llegada- no le importaba, el seguía ahí, disfrutando cada segundo que puediese transcurrir en ese lugar que parecía magico, a pesar de estar en cuclillas y una posición un poco incomoda desde el punto de vista de la chica no parecía tener algún efecto en el, por su figura que se encontraba un poco encorvada ella podía deducir que era un joven adulto, pero que haría alguien de su edad perdiendo su tiempo en un lugar que la mayoria de los jovenes no encuentra del todo atractivo gracias a que en su vida no existe tiempo para relajarse y mucho menos imaginación y apreciación del arte, pero a pesar de que se veía muy común Scarlette llegó a la hipótesis de que se trataría quizás de un ser sobrenatural, antes de matar a su padre, le dió una breve descripción de que existían mas personalidades con diferentes atributos y no se debería dejar engañar tan fácil, a demás, si ya había visto un demonio era muy lógico pensar que esperaba descubrir el mundo a su alrededor, y quizás si no hubiese ocurrido de esa manera introductoria al mundo mágico ella quisiera hacerlo, pero en este momento solo deseaba un poco de tranquilidad, despues de quedarse un tiempo observando con anhelo la tranquilidad del albino decidió que ya era hora de irse, pues su cuerpo ya le exigía un descanso y después de todo ella era una humana mas, con poderes que no conocía pero al fin y al cabo humana.

Cuando se giró y bajo sus torpes pisadas se produció un crujido pudo escuchar a lo lejos una voz aspera, ronca, demandante pero al mismo tiempo gentil que gritaba al darse cuenta que no se encontraba solo en ese lugar, tras ese evento Dcarlette sabía que no había marcha atrás por lo que comenzó a correr para adentrarse al bosque sin mirar atrás, quizás si corría lo suficientemente rápido el chico no la localizaría y pensaría que era su imaginación, un poco infantil los pensamientos de la chica, pero a fin de cuentas cuando el miedo - en este caso a ser descubierta in fragati- sale a relucir, el cerebro actua de una forma tan primitiva para la supervivencia de su ser.

A pesar que en su cabeza la idea de escapar había funcionado del todo la relaidad era completamente diferente, pudo darse cuenta que detrás de ella se escuchaban fuertes pisadas que le perseguían, las hojas que estaban marchitas y en su ultimo suspiro de vida ya se encontraban rotas, se podía escuchar el viento como chocaba contra el cuerpo del muchacho que intentaba alcanzarla sobre todas las cosas además del roce de los arboles cuando pasaba a su lado, ella por querer omitir que no se encontraba sola tuvo el instinto de cerrar los ojos mientras iba corriendo con dificultad entre la maleza, no quería tener a nadie mas cerca de ella, porque no sabía que clase de poderes ella tendría y sobre todo mas importante, aún no aprendía a controlarlos, así que no quería causar un lío frente a ojos desconocidos.

Tomando en cuenta que se encontraba agotada no era dificil saber que el joven terminaría por alcanzarla, cuando este le alcanzó y se situó frente a ella como la chica tenía los ojos cerrados no se percato de su precensia tan cercana con el extraño por lo que siguió avanzando y se topo contra el en un intento de huir de ahi, dada que la magnitud del choque no fue tan grande simplemente ocasionó que la chica diera unos pasos en retroceso obligándole a abrir los ojos y enfrentar a su desconocido, una vez abiertos no daba credito a lo que sus pupilas pudieron observar, la chica se quedó pasmada viendo sin pestañear al joven albino frente a ella, nunca antes había visto un ser así, como los pocos rayos de luz del sol que entraban a pesar de toda la maleza le iluminaba su plateado cabello, que a pesar de que era de día, la cabeza de ese chico parecía haber sido sumergida en algún rio - por mas absurdo que sonara- que se encontrase en la luna, después pero no menos importante estaban sus ojos, el color de cada uno de este ser heterocromo combinaba a la perfección con el otro, el violaceo y plateado, era una muy hermosa combinación si, pero lo que hacía especial esa mirada que el joven obsequiaba era la dulzura que transmitía, es decir, se encontraba agitado, eso era ovbio por el compás en que su pecho subia y bajaba, pero la tranquilidad de esos ojos era hechizante, no se le podía observar ningún ápice de malicia solo de confusión y quizás algo de ¿tristeza?.....esto hizo que la chica que hace unos momentos se encontraba maldiciendo con cada gramo de su ser a toda la humanidad ahora solo quisiera estar en tranquilidad absoluta consigo misma y con el mundo, esa mirada era hipnotizante y de alguna manera logró relajarle- Yo..este....- había comenzado a balbusear y no era propio de ella por lo que recuperó un poco de orgullo enterrado y se aclaro la garganta- Claro, estoy bien solo ...me perdí- ladeó la mirada a otro lado, no podía seguir observándole despues de la atención y preocupación que el chico le había brindado a un ser desconocido como ella, nunca había sido buena mintiendo, pero rogaba a toda fuerza que el no se diese cuenta de su inocente trampa, mas ese orgullo que había sido retomado se esfumó de la misma manera con la cual llegó al momento de escuchar su ultima frase, mas no había marcha atras y tenía que agarrar valor, no podía mostrarse debil ante un extraño, asi que de la misma manera que le contesto antes, sin mirarle a los ojos correspondió- Descuida, no te tengo miedo...solo que te observé tan relajado en aquel rio que no quise molestar....es todo -su corazón palpitaba muy fuerte sintiendose incapaz de volver a mentir a alguién que solo tan verla se había comportado amable-
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Seth Regnard el Vie Ene 29, 2016 11:42 pm

Aquel encuentro parecía más bien salido de un cuento de hadas que nada. El bosque resplandecía del tono de la esmeralda mientras algunas hojas caían al suelo y los animales se hubieran escondido en sus madrigueras ante el sonido de la corta persecución que hubieran protagonizado los dos jóvenes que ahora se encontraban frente a frente. El silencio se había apoderado del lugar cuando el peli plateado se hubiera detenido, habiendo rodeado ya a la chica, solo para que este de nuevo se rompiera en el momento en que sintiera el impacto del cuerpo de la joven contra el suyo propio.

En un primer momento la impresión lo embargo, al no haber notado la chica corría sin ver, siendo su castigo por tal descuido aquel impacto que lo hizo retroceder trastabillando algunos cuantos pasos, con un atisbo de sorpresa en sus facciones. Perdió el equilibrio junto al aire por unos instantes, acabando por recuperar la compostura mientras observaba a la joven hechicera y preguntaba por su estado. En sus ojos, a pesar del reciente impacto, había una genuina sensación de preocupación. Pudiera ser dos desconocidos, que sin saber nada el uno del otro pudieran ser un peligro para el contrario, uno pudiera ser un demonio, un cazador, un vampiro incluso. Podrían ser enemigos mortales cuyo final fuera atacarse el uno al otro, y ninguno parecía considerar ello. Pero el peliblanco ahora era incapaz de considerarlo, luego de haber visto esos ojos tan azules como el cielo más puro mirando los suyos con fijeza, perdiendo toda desconfianza o duda al instante.

En su mente en esos momentos, había desaparecido todo atisbo de recelo o desconfianza, que lo caracterizaba tan bien. La expresión cansada y algo atemorizada que había visto en la chica le hacían sentir que no era ella ninguna clase de ser que quisiera hacerle daño, pero que sin duda necesitaba ayuda, aunque fuera un poco. La preocupación de que ella pudiera desmoronarse no abandonaba su mente, sin percatarse en realidad lo cerca que habían quedado luego del impacto entre ambos, no sería ni siquiera un par de metros lo que los separaba, habiéndose quedado uno fijo en el otro, y el peliblanco no parecía que le importara, ya que no hacia amago alguno para aumentar la distancia entre los dos, más pendiente de al joven que de la situación.


-¿Te perdiste?-Repitió en forma de pregunta el chico, mientras le observaba atento, pero algo más aliviado de escucharla decir que estaba bien, ignorando la forma en la cual ella había apartado la mirada, pero un poco agradecido, ya que de ver demasiado los azules ojos de la chica, sentía hubiera perdido el hilo de la conversación, algo en ellos le resultaba misterioso y cautivante, eran hermosos, pero a la vez se notaba un dejo triste, que solo le causaban un extraño sosiego. Pero al mismo tiempo, sentía que sus primeras preocupaciones disminuían y perdían fuerza, ya sin miedo de que la chica pudiera desmayarse de un segundo a otro, se le notaba cansada sí, pero parecía aún tenía algo de energías, lo que era una buena señal.

-Oh, ya veo…-Un suspiro de alivio escapo de sus labios al oírla decirle que no le tenía miedo, pensando en lo extraño que debía ser para ella que un desconocido cualquiera apareciera frente suya de golpe. Sin duda el temor de que ella pudiera considerarlo un peligro a él, como hubiera pasado fugazmente por parte del albino, se había hecho presente y le habían hecho sentir inseguro en cómo seguir. Pero sus palabras parecían haber sido sinceras y ella no parecía temer que el resultara un ser peligroso, que aunque era en realidad en su mente no cabía la idea de lastimarla. Eso tranquilizo un poco al chico de ojos de distintos colores, pero a la vez, una pequeña sensación de incomodidad llego a la mente del chico, al notar la forma en que ella parecía rehuir de su mirada, como si no quisiera verle a los ojos. Eso solo le causaba sentir que ella aún tenía reparos hacia él, inseguridad, pero no podía culparlo de ello, era mejor fuera así, el mismo sin poderes evitarlo siempre había sido un peligro para quienes le rodearan, era mejor que ella no confiara demasiado en él, no quería hacerle daño a alguien más.

-Uhm… Lamento haberte perseguido de repente…-Se disculpó el chico mientras rascaba su nuca, con una expresión serena y algo pensativa, aquella forma de ser que había terminado por adoptar, para evitar apegarse a la gente, para evitar hacerse cercano a las personas, siempre sabiendo que terminaría por dañarlas-¿Estas perdida dijiste? Parece que llevas horas corriendo… Luces exhausta-Menciono el chico de nuevo con un gesto preocupado, dando un paso hacia ella de forma inconsciente, sinceramente pendiente de su estado, queriendo ayudarla un poco. No entendía completamente lo que motivaba sus acciones, él se supone tenía una misión que cumplir, pero verla ahí, perdida, sintiendo que estaba asustada e insegura, le hacían no querer dejarla, querer ayudarla tan siquiera  a llegar a un lugar seguro.-Soy Seth… Busca a alguien pero no lo encontre… ¿Puedo preguntar cómo te llamas?-


El joven pregunto de forma educada esto último, ya que ante todo debía presentarse si quería tratar de relajar a la chica que se notaba tensa e incómoda, pensando Seth que sería por su presencia y algo extraña apariencia que resultaba muy llamativa en una persona normal. Al menos pareciera que la chica no había notado el uso de su velocidad sobrehumana para alcanzarla y rodearla, cosa que agradecía, ya que eso solo la pondría más nerviosa. Sus ojos bicolores buscaron los azules de las chica, de manera inconsciente queriendo poder apreciarlos, pero ella parecía aun sentirse insegura como para establecer un contacto visual, lo que hacía que el joven sintiera debía ser más delicado con ella, tratarla con cuidado, recordando aquel dejo que sintió al ver sus ojos, de un sentimiento de tristeza y pena en el fondo de aquellos ojos del tono del cielo
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Scarlette B. Sunshine el Lun Feb 15, 2016 4:36 pm

Y justo a quien le venía a tocar, Scarlette no creía en los cuentos de finales felices en el que los protagonistas eran tanto principes como princesas estaba rodeada de un ambiente en el que sin lugar a dudas parecía sacado de una página de dichos libros infantiles, y de un momento a otro se sintió participe de esa clase de historias, solo había un detalle, si ella era un personaje de un cuento de hadas no sería la princesa en apuros, ni mucho menos la amiga magica que acompañaría a la protagonista en sus enredos mas monumentales, si ella tenía que pertenecer a un mundo hermoso como esos que se describen con tanta pasión en las páginas pertenecería al lugar mas sombío de todos, aquel donde no llega la luz del sol y donde solo habitan almas en desgracia como ella, que se dejaron llevar por sus instintos de odio y rencor con una pizca de venganza mas primitivos que pudiesen existir, por lo que la belleza del paisaje que se encontraba alrededor de ella y de su cotrario no pudo disfrutarla del todo, gracias a este tipo de horribles pensamientos que invadían su mente y no la dejaban tranquila, así que sacudió un poco su cabeza para que esa ansiedad fuera desapareciendo de sus ideas.

Una vez habiendose desecho de esa maraña de contenido onírico pudo sentir que la respiración se había aminorizado, por lo que su pecho volvía a moverse al compas de los latidos del corazón, como secuela y prueba de que ocurrio la persecución le quedó un nudo en la garganta a la chica de cabellera rubia, cuando se incorporó del movimiento brusco que le ocasionó aver chocado contra el chico pudo observar que este también había recibido el impacto y que a pesar de emanar un aura mas poderosa que la de muchos seres que había conocido eso no lo hacia inmutable, por lo que la joven no pudo evitar reir un poco ante tal escena antes de ladear la mirada justo al darse cuenta de los hermosos ojos que poseía el joven albino frente a ella.

Era cierto, la precensia de aquel hombre no producía ningun atisbo de peligro de muerte en la chica, no sabía el porque pero estaba segura que el no la atacaría y mucho menos engañaría, en un princípio repasó la idea de que el solo estuviese fingiendo para hacerla bajar sus defensas, y despues hacerle algo muchisimo peor de lo que ella se imaginaría, pero justo como apareció esa idea en su mente se esfumó, Scarlette podía de alguna manera percibir las malas intenciones de los seres que rodean, pero en el chico no pudo notar nada de estas malintencionadas ideas, por lo que el único miedo que sentía era que esos ojos que poseía el chico frente ella la hipnotizaran o ablandaran su corazón, por esa misma razón rehuía tanto de esa singular y hermosa mirada que tenía frente a ella.

Cuando este emitió la pregunta para dirigirle la palabra se podía escuchar en el matiz de su voz gruesa pero amable un deje de preocupación, ¿Como era posible que pese a ser un hombre mayor podría irradiar tanta dulzura como un inocente cachorrito?, Scarlette cerró los ojos tratando de escapar de ese par de pupilas destellantes, pero su mente era una maldita traicionera pues a pesar de habrlos observado apenas unos sengundos era capaz de recordarlos a la perfección, cuando se dió cuenta que dejo de responder mas del tiempo normal asintió levemente y se aclaró la garganta para hablar- Si yo......estaba dando un paseo y me aburrí por lo que sin pensar tomé el camino que me trajo directamente hasta este lugar y al caminar no memorizé ni preste atención por donde caminaba...así que como te dije hace un momento, te ví en aquel claro y no quise irrumpir tus pensamientos por lo que me decidí regresar antes que comenzaras la persecución -No quería parecer debil por el simple hecho de rehuirle la mirada  por lo que emitió un comentario un poco mas grosero de lo que quisiera que hubiese sonado por lo que se mordió el labio inferior para no seguir hablando-

Pudo escuchar como enseguida de eso se comenzó a disculpar por haberla perseguido asi que respiro hondo y negó con lacabeza mirándole por un fugaz momento - Descuida, no se si pensaste en que podía ser una amenaza para ti o no lo se....-mueve las manos como para dejar en claro que ya no importaba- el punto es que en cierta manera fue entretenido y no pasó nada malo......-se quedo callada cuando este mencionaba nuievamente que parecía exahusta y adivinó que corría por mucho tiempo, ¿era tan evidente que trataba de escapar de todo su pasado?, ¿Solo le seguía la corriente en su mentirilla blanca de que se habia perdido?, sin duda alguna era muy perspicaz aquel individuo y quizás si estaba al corriente de los seres sobrenaturales, adivinaría que Scarlette se trataba de una bruja infernal-

Uh...Mucho gusto Seth, mi nombre es Scarlette -se giró para encararle nuevamente ya que era una falta de respeto hablar con alguien sin mirarle a la cara- ¿Buscabas a alguien? -esto llenó de curiosidad a la chica y le observo detenidamente durante unos momentos- Oh bueno quizás solamente te estoy estorbando y necesites seguir con tu búsqueda, eres muy amable Seth y si puedo ayudarte lo haré con gusto, es lo menos que puedo hacer despues de que mostraste un poco de preocupación hacia mi persona- le observo fijamente con una expresión neutral en su rostro, ella no estaba acostumbrada a ayudar a sus pares, pero no podía evitar el querer saber un poco mas de aquel chico y quizás  formar una alianza
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Seth Regnard el Mar Feb 16, 2016 4:47 am

Muchas veces le habían dicho a Seth que era demasiado confiado, que era un tanto crédulo para el mundo en el cual Vivian, que debía ser más desconfiado y cuestionar más a la gente, pero el albino nunca había hecho caso a los comentarios de sus compañeros de manada, los cuales eran la única gente con la cual se relacionaba. Seth siempre se había guiado por sus impresiones, por su intuición. Esta rara vez le fallaba y siendo un hombre lobo, un ser mitad animal mitad humano, se sentía mucho más apegado a ella de lo que sentiría una persona común. Por ello mismo, apenas escucho la dulce voz de la chica, apenas vio sus ojos tan hermosos como cautivantes y observo sus reacciones, el chico supo que ella no era un enemigo, ni un peligro, era una chica agradable que en esos momentos lo estaba pasando mal, y su mismo instinto le impulsaba a querer darle una mano, sin entender de todo el por qué, solo haciendo lo que sentía era correcto.

-Podría ayudarte a encontrar el camino de vuelta… No quisiera dejarte sola si no conoces el lugar…-Comento el albino sin dejar de observarla, con sus ojos en ella sin más que una sincera preocupación por su bienestar. Él era la clase de persona que no decía mucho, ni hablaba demasiado, por lo que ofrecerse a algo asi era un poco impropio, pero aun asi lo hacía casi de manera instintiva al verla, aun con aquel impulso de quererla verla segura, a salvo, como si algo dentro de él le dijera debía protegerla, como si sintiera que ella necesitaba en ese momento ayuda, queriendo el poder dársela a ella.

-Y creo… Reaccione asi por que... Me sorprendió encontrarme con alguien más…-Asintio el chico, siendo esa la verdad. Él no se esperaba encontrar a nadie, luego de confirmar que su objetivo no se encontraba en ese bosque, había dado por hecho que no había nadie más que él y había dejado de prestar atención a lo demás, solo tomando un descanso para relajarse. Cuando hubiera escuchado el ruido de la rama al partirse bajo el pie de la chica, su reacción había sido instintiva, al perseguirla para comprobar quien era y si debía luchar o no. Por suerte nada de eso había sido necesario, ya que ella no parecía ser alguien que quisiera provocarle algún daño, sino todo lo contrario, alguien que necesitaba ayuda.

-Scarlette… Es lindo nombre…-Afirmo el joven sin renuencia alguna. Seth no era de los que pensaban antes de hablar, tampoco de tener algún filtro verbal. Él decía lo que pensaba, de forma sincera y directa la mayor parte del tiempo, siempre franco. Algunos lo podían encontrar pesado luego de algún tiempo, o irritante e incómodo, él lo sabía y había vivido muchas veces el que se apartaran de él por su personalidad, pero aun asi el no cambiaba, después de todo la soledad era algo que ya no le afectaba a esas alturas.-Y no te preocupes… La persona que busco no está aquí, no sé dónde está…-Suspiro un poco rascándose su nuca con un aire algo resignado-Debo volver a empezar…-Afirmo con calma al final, alzando la vista hacia la rubia, hasta que sintió un aroma característico, el cual fue captado por su sensible nariz.

Con los años, luego de que hubiera despertado su naturaleza y hubiera sido educado por su manada, Seth había desarrollado sentidos agudos, en especial su olfato, una habilidad latente natural de su raza. Con el transcurrir del tiempo le había aprendido a sacar provecho, a captar pequeños olores característicos, y había percibido uno de ellos en ese instante.
-Estas… Estas herida…-

El chico lobo se fue acercando a paso lento hacia ella, mirándola con una expresión serena, mientras con su olfato ubicaba la fuente del aroma de la sangre, muy tenue, pero presente. Cuando llego al lado de la chica, tomo con gran delicadeza su brazo derecho, alzándolo con suavidad, observándolo. La sensación de la suave piel de Scarlette le sorprendió en un principio, pero aun asi no dudo mientras sostenía su brazo como si fuera alguna clase de obra de porcelana que en un descuido pudiera quebrarse, tratándola con sumo cuidado mientras observaba la herida que la chica tenía en su brazo, cerca del codo, un par de rasguños, que posiblemente ni ella hubiera notado.

-Te debiste cortar con alguna rama al correr…-La expresión de Seth se adornó con la culpa, mientras veía e leve corte que se tornaba un poco rojizo, notándose como se sentía culpable de que la chica hubiera resultado herida, asi fuera de forma tenue, por la persecución que él había iniciado. Separo su vista del brazo de la chica, soltándolo con cuidado, fijando sus ojos en los de ella, viéndose unos momentos sobrepasado al no haberse percatado de forma consiente lo mucho que se había acercado a ella, perdiéndose en los orbes azules de la hechicera, sintiéndose cautivado por la mirada de la chica, dejándole sin habla unos instantes, hasta que finalmente logro centrarse de nuevo.-Déjame limpiarte la herida y ver que no tengas otra… En el rio donde estaba podemos hacerlo… Si te parece bien…-Preguntándole con la mirada, queriendo poder enmendarse por aquello que el chico consideraba haber causado, sin poder apartar sus ojos heterocromaticos de los de ella.
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Scarlette B. Sunshine el Mar Feb 16, 2016 11:46 pm

El chico frente a Scarlette parecía cada vez mas sumirse en sus propios pensamientos, por lo que la chica no sentía si no más curiosidad que la que le había causado al principio, no tenía miedo de el, eso ya había quedado claro desde el momento en que intercambiaron unas pocas palabras y realmente era la verdad, pero aun así la joven rubia no podía dejar de preguntarse que es lo que el joven que se situaba frente a ella estaba formulando en su mente tan ajena a ella, parecía algo sumamente importante por la mirada perdida de esos preciosos ojos heterocromáticos, tanta era la curiosidad de la chica que se sorprendió cuanto notó que el muchacho le dirigía la palabra nuevamente, sus ojos se dilataron un poco al ser arrastrada de vuelta a la realidad y le observó confundida, pues no había entendido del todo bien lo que quería expresar el sujeto

¿Uh?....¡Ah!, ¡Claro!, no te preocupes por eso es decir....-oprime sus labios generando una pequeña linea en su rostro- No es como si fuera una niña pequeña que necesite ayuda, puedo apañarmelas sola, tu no debes preocuparte por eso ....-- le comenta al chico encogiéndose de hombros, la verdad nunca había conocido la sensación de que alguién mas quisiera protegerla, y a pesar de que le molestaba un poco de que la consideraran tan débil, como para no poder salir de un lugar desconocido para ella y emprender su camino hacia donde se dirijase -aunque no había un lugar particular en específico- viniendo la preocupación del chico frente a ella al mismo tiempo de estar molesta sentía un extraño calor en su pecho, coloquialmente se diría que viene del corazón, era una calidez reconfortante y ahora mismo la joven se encontraba en una odisea de emociones las cuales rara vez había experimentado, y no sabía como  el sujeto que estaba frente a ella las provocaba con unas simples palabras, eso la sacaba un poco de quicio.

Cuando se dió cuenta que nuevamente su contrario le dirigía unas palabras se esforzó mas por dejar de lado esos pensamientos- Bueno, para serte sincera yo tampoco me esperaba encontrar a alguien mas en este claro a lado del bosque, es decir, es un lugar muy alejado y si me tomó por sorpresa- le miró tímidamente hacia esos orbes tan enigmáticos y tentadores, a pesar de que ya había pasado el impacto de la primera impresión, no podía dejar de lado que era tan atrayente y enigmática aquella mirada que le observaba con atención, tenía miedo que si le pedía algo el muchacho esta le obedeciera ciegamente por el simple hecho de poseer esa mirada, al parecer el todavía no se daba cuenta del poder y las ventajas que se le atribuían, pero Scarlette agradeció a la nada que fuera desconocido para su compañero.

Pudo observar como el chico batallaba para saber si decidirse o no a hacer algo, pero aun así decía las cosas con un crudo filtro de la verdad, eso le parecía demasiado entretenido a la joven que poco a poco había comenzado a recuperar sus fuerzas debido al pequeño descanso despues de la persecución, quizás para el era dificil entablar amistades y eso podía percibirse en la forma como se comunicaba y al mismo tiempo guardaba su distancia, como si temiera que algo sucediera, por ese mismo motivo la hechicera había confiado en el joven- ¿Si gustas me puedo ir para que puedas seguir con tu busqueda, o de igual manera puedo quedarme y ayudarte, despues de todo dos cabezas piensan mejor que una--se encoje de hombros como restándole importancia al hecho que ofrecia su ayuda sin pedir nada a cambio.

De un momento a otro fue víctima del pánico que comenzaba a aflorarle poco a poco mientras el joven sin ningún indicio de miedo o tímidez se acercaba poco a poco hacia ella, no tenía miedo de el, nunca se imaginaría que este le hiciera daño, mas bien tenía miedo de si misma, no conocía gran cosa de sus poderes y solo los había usado para asesinar a su padre demonio, y que derrepente un sujeto desconocido pero amable que se había ganado mas rápido su confianza que cualquier otra persona que tuviera años de conocer, se le acercaba como si nada, ella temía que todo se saliera de control y herirle, quizás no provocara gran daño, pero ella no quería que el se diera cuenta de sus poderes infernales, quizás se alejaría y se terminaría lo que pudo haber sido una hermosa amistad o lo que fuera de un segundo a otro.

Dió un paso hacía atrás cuando este hubo avanzado hacia ella buscando la fuente de donde provenía el olor a su sangre, cuando la chica se dió cuenta hacía donde observaban esos hermosas y cristalinas pupilas que tenía decidió quitar el brazo de su alcanze pero este fue más rapido por lo que no pudo evitar hacer una mueca, no por dolor si no por coraje de no haberlo podido impedir, el suave tacto de su compañero era gentil, cálido y reconfortante a decir verdad y logró que la joven se sonrosara un poco de solo sentir el roce de las precavidas yemas de los dedos, pero esa placentera sensación fue detenida abruptamente al darse cuenta en el semblante que portaba el chico, era de culpabilidad absoluta, se sintió como la peor persona del universo al ver como su herida ocasionaba esa tristeza real en el rostro de su compañero, por el cual todos sus miedos y angustias se disiparon solo para hacerle feliz- Descuida Seth, no es tan grave es apenas un leve rasguñito, quizás y ya lo tenía antes de la persecución y no me había dado cuenta --le comentaba al chico temerosa de no poder borrar ese semblante triste de su rostro-

   
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Seth Regnard el Jue Feb 18, 2016 2:11 am

-No dudo te la puedas apañar sola… Solo que acompañándote, me sentiría más… Tranquilo-Afirmo el chico con un leve asentimiento de su cabeza, en realidad aún se sentía un poco preocupado por la primera impresión que se había llevado de esa, la imagen de cansancio que había percibido en ella. Igualmente, pudiera solo ser que el chico era un poco insistente por aquella sensación que le recorría, aquella que le incitaba a querer ver a la chica segura, fuera de un bosque que si bien no era peligroso, no dejaba de ser un bosque, un sitio algo aislado y apartado en donde no podría encontrar fácilmente ayuda, asi que el albino quería poder ofrecerle un poco, aunque no le conociera de nada, quería poder ayudarla.

Mientras el chico escuchaba a Scarlette, sus ojos se vieron de nuevo atrapados por la mirada de ella. No entendía como, ni porque, aun preguntándoselo a pesar de haberlo hecho en otros momentos atrás durante su encuentro, pero aquellos ojos le mantenían totalmente cautivado, aquel azul que parecía haber sido tomado del mismo cielo, y que ahora coloraban las iris de la chica, le hacían sentirse calmado y atraído, como si necesitara poder verlos más de cerca, perderse en ellos. No entendía aquella sensación, ni aquella necesidad que era nueva en él, todas esas emociones sintiéndose por primera vez. ¿Cómo era posible su mirada fuera tan magnética?


-No, no te vayas-Soltó de repente el chico sin siquiera pensarlo, pidiéndole que se quedara, de manera instintiva, no queriendo perder su compañía o su presencia. Una vez más, se mostraba aquel rasgo suyo de decir lo que sentía, sin meditarlo antes de dejar que las palabras salieran de su boca. En aquel momento, al oírla decir que pudiera irse, un impulso de hacer que se quedara invadió al chico, sin saber el origen de lo mismo, deseaba poder conversar un poco más con ella, que aquel encuentro no fuera tan fugaz ni corto, quería poder perderse un poco más en aquellos orbes, y conocer más a su dueña, saber más de Scarlette.

Y ahora, estando junto a ella, habiéndose acercado para tomar su brazo e inspeccionar su herida, sentía aquel sentimiento de poder estar a su lado más fuerte que antes, aquel deseo de conocerla y estar cerca de ella siendo más notorio para él. Cuando escucho las palabras de la chica, sin apartar sus ojos de los de ella, su semblante se volvió preocupado, no tanto por la herida en sí, sino por la poca importancia que ella le daba, tratando de restarle relevancia.
-A lo mejor no es tan grave… Aun asi, déjame curártela… Y ver no tengas otros cortes…-Pidió el chico mirándola con atención, queriendo que le dejara ayudarla, además de asi poder estar un poco más a su lado, pudiendo aprovechar ese tiempo para conocerla más. Aquel había sido un encuentro creado por la casualidad, el destino si se quería llamar asi. Pero el chico no deseaba fuera el primero y el último, quería poder verla más.

-Vamos… No nos alejamos tanto del rio… Ahí limpiare la herida y luego…-El chico pensó unos instantes como terminar la frase. ¿Luego que harían? Él no podía continuar su búsqueda, no había encontrado pista alguna del paradero de su objetivo, y no creía Scarlette deseara quedarse mucho tiempo en el bosque con un casi desconocido como lo era él. En cierta forma agradecía que su búsqueda se hubiera congelado ahí, ya que de aceptar la ayuda de Scarlette para buscar a su objetivo en aquel lugar, el asunto podría haber terminado en un combate, en el cual ella pudiera ver su verdadera naturaleza lobuna.

La sola idea de que ella le viera peleando y descubriera sus poderes, causaba una sensación de temor en su interior. No dudaba de que la opinión de la chica se volviera negativa al descubrir quién era en realidad el albino. No deseaba que aquellos ojos tan hermosos y cautivantes le vieran con miedo o repudio. La sola imagen mental que le causaba, le hacía sentir un dolor en el fondo de su pecho, recordando aquella época donde él mismo se había odiado y temido, queriendo solo desaparecer, ser tragado por la tierra, mientras recordaba aquello que había sucedido la primera noche de luna llena desde su despertar, la sensación de la sangre seca en sus manos y el saber nunca tendría un lugar a donde volver.


-Luego… Si te parece…Vemos que hacemos… -Ofreció el peliblanco. Era casi obvio el que el que el chico le ofreciera eso para poder estar un poco más con ella. Su preocupación por curar la herida de la chica y asegurarse de que no tenía más era totalmente real, pero aquella invitación de pensar que harían después de que revisaran sus cortes, se notaba solo era un intento de poder estar un tiempo más con la chica de dorados cabellos. A pesar de las ideas que habían rondado su mente unos instantes antes, todas ellas habían sido borradas al pensar en la hechicera, como si su imagen barriera con aquellos sentimientos negativos que habían rondado su mente durante todos esos años, aunque fuera de manera momentanea.
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Scarlette B. Sunshine el Jue Feb 18, 2016 3:59 pm

A pesar de sus intentos por alejar al chico esté seguía a su lado, preocupado por Scarlette, aferrado a seguir cuidándola, y aunque esta le dijera que todo iba bien el no le creería a como se iban dando las cosas, realmente era necio y testarudo, pero ella lo era más, así que si el decia rojo, ella diría azul, no simplemente por llevarle la contra, pero la agonía de que pudiera descubrirla cada vez iba mas en aumento, y es que no sabía porque se preocupaba tanto, despues de todo, era casí un desconocido, pero por alguna extraña razón ella temía que si se salía de control, el ya no quisiera estar en su compañía jamas, y se sentía un poco ridícula por todo eso, finalmente se decidió a seguir con el, pero tenía que ser en extremo precavida para que no se diese cuenta de su naturaleza infernal- De acuerdo, tu ganas - le observa con recelo y una mueca en sus labios- Pero la verdad....por el momento no quisiera regresar a mi hogar -baja la mirada algo conflictuada-

El lycan estaba ahi, frente a ella, observándole con esos orbes hetorocromicos que de alguna manera u otra atraían la atención de la joven hechizera, realmente temía que tarde o temprano terminaría haciendo lo que este le pidiera y no por que fuera alguien malvado que sabía como engañar a sus victimas, si no porque en sus ojos se percibía tanta pureza y al mismo tiempo un toque de dolor, o quizás confusión, sea cual sea la emoción oculta tras esa mirada, era demasiado profunda y quizás un tema delicado por lo cual la joven no quizo aferrarse a saber que sucedía.

Estaba dispuesta a irse, pues el había comentado que buscaba a alguien, y ella no quería que descubriese su condición por lo cual, aunque sufriría por tomar esa decisión mas adelante, no encontraba otra manera mas racional y objetiva de alejar del peligro al chico, pero nuevamente su voz le detuvo, justo cuando había dado un paso al frente escuchó como el albino pedía que se quedara, en ese momento sintió una presión en su pecho, se giró para encarar a su compañero y le observó unos segundos, lucía agitado y desesperado, pero sus ojos.....Oh sus ojos permanecían serenos, observando cada movimiento que ella realizara ¿Realmente le había pedido que se quedara? No podía soportar todo aquello, tenía miedo y eso no era normal, pero los ojos del muchacho tranquilizaban a la chica, por lo que tragó saliva y asintió levemente- De acuerdo, me quedaré, pero debes tranquilizarte, mis heridas no son mas que simples raspones y ya-

Tenía que usar ese tono duro para apaciguar un poco a su compañero, no quería hablarle mal, por primera ve ´podía ser amable con alguien sin tener que forzarse, pero ahora era al contrario, tenía que forzarse para ser un poco grosera si quería mantener ileso al joven y estar un poco distante de el para no perder los estribos por sus pensamientos, que cada vez iban en aumento por el terror que la asechaba en su mente, en esto momento ya no eran simples susurros que escuchaba en su cabeza, si no gritos de desesperación y de fondo se escuchaban palabras en una lengua que la misma Scarlette desconocía, en el exterior podía observar la preocupación en el rostro de Seth y se odiaba a si misma por causar que ese semblante se pusiera triste y apagado, quería verlo sonreír pero eso solo lo lograría si dejaba que el le curase las heridas, por mas diminutas que fueran el parecía sentirse culpable y era lo menos que ella podía hacer por el, asi que inspiró hondo, sintiendo el suave y gentil tacto de la yema de los dedos del albino sobre su brazo, ese delicado gesto la mantenía todavía en la realidad, le daba fuerza para controlar las voces y gritos desgarradores dentro de su mente- Ya ya, esta bien, esta bien Seth, si que eres necio, te dejaré curarme si es que asi dejas de tener ese rostro afligido - había bajado la mirada al comenzar a hablar pero poco a poco la subía hasta llegar a los ojos de aquel muchacho frente a ella rogando en su interior que todo saliera bien.

Observó con atención el bosque, era verdad no se habían alejado demasiado del claro, aun podía vérsele al final del camino, no había nada que perder, solamente si se lograba mantener serena, y Seth no intentaba adivinar por que de repente ella era amable y enseguida tajante, además de no querer ahondar en el tema todo estaría bien, eso era lo unico que la tranquilizaba en su mente por lo que sin pensar cuando el chico comenzó a dudar de como terminar su frase ella ya le había tomado de la mano- Entonces vamos - quizó cortar lo que sea que empezaba a preocupar aun mas a aquel joven, la sola idea de verlo asi tan preocupado y misterioso le causaba miedo a Scarlette, ¿sera acaso que el estaba descubriendo que ella era una bruja infernal y luchaba consigo mismo a ver si seguir con ella o no?, ¿sera posible que ella fuese tan ovbia?, O quizás, despues de esa tarde, ¿esa sería la ultima vez que pudiera observar esos hermosos ojos del albino joven llamado Seth?, negó con la cabeza y comenzó a caminar, jalando suavemente al muchacho para que siguiera su paso, debía tranquilizarse si no quería que nada se saliera de control.

El contacto con la palma de la mano del contrario hizo que Scarlette dudara un poco de que iba a hacer, sintió un cosquilleo desde la yema de los dedos hasta el hombro de ese brazo, era una calidez agradable la temperatura corporal del joven albino, se le podían sentir unas que otras ampollas pero eso no quitaba la suavidad de su dermis, mientras caminaba lentamente a su lado no se atrevió a mirarle ni siquiera de reojo, tenía su vista fija en el horizonte, pues se sentía expuesta que con tan solo observar esas bellas pupilas ajenas a ella el adivinase sus secretillos mas mórbidos, cuando le escucho hablar finalmente, una sonrisa se dibujó en su rostro, tanto había temido para nada, el aún no sabíaque ella era infernal por lo que se tranquilizó enseguida, al darse cuenta que el como ella, quería aprovechar el tiempo que estuvieran juntos- Me parece perfecto tu idea Seth, me gustaría conocerte un poco mejor si es que así tu lo deseas.....Me das mucha curiosidad- comentaba como si fuera algo sencillo de decir cuando en su interior luchaba por no perder la gordura observando esas gemas preciosas que el joven tenía como pupilas     
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Seth Regnard el Vie Feb 19, 2016 4:49 pm

Una sonrisa se formó en sus labios al momento en que ella le concedía el dejar ayudarla, notando como ella casi parecía haberse rendido a la idea de hacerlo desistir. Aun asi, un sabor algo amargo le quedaba en la boca, al pensar que ella podría sentirse incomoda o molesta por su presencia, que solo accediera por su insistencia y en realidad no le gustara la idea de que el albino le ayudara. Era comprensible después de todo, de un desconocido que la hubiera perseguido por el bosque, que la hubiera rodeado y con quien hubiera chocada, quien ahora le insistiera por que le dejara revisar sus heridas. Ella podría inclusive considerarlo molesto, y eso le hacía sentir una amargura que no había sentido hasta ese momento.

Aun asi, sus preocupaciones se vieron desplazadas cuando la escucho decir que no quería volver a su casa, haciendo el licántropo abriera los ojos sorprendido
-Esta bien... Entonces consideremos esto... Un paseo por el bosque-Aun asi, no dijo nada, ni pregunto el motivo detrás de ello. En su voz había notado un ápice de incomodidad, como si aquel tema fuera un punto sensible que no quisiera tratar, solo quisiera olvidar. El Lycan entendía perfectamente eso, ese sentimiento de querer dejar algo atrás con todas sus fuerzas, de correr y correr hasta no poder más, queriendo olvidar algo de una manera tan intensa que dolía. Él lo había experimentado de pequeño, mientras corría por el bosque, las carreteras y cualquier lugar donde pudo pasar hasta perderse en lo más profundo de un bosque, hasta que fue encontrado… Y ahora el sentía que había encontrado a Scarlette, que ese encuentro pudiera resultar en algo más que una leve coincidencia, habiendo percibido, sin estar seguro, un dejo de tristeza y temor. Aquella mirada le hacía querer tomarle de las manos y darle su apoyo, pero no se sentía cómodo con ello, y sentía ella tampoco lo haría… Pero tal vez, si se mantenía junto a ella, si dejaba de ser más que un encuentro casual, si permanecía a su lado y la conocía más, podría desvelar aquello que le preocupaba.

La voz dura y algo contundente de Scarlette fue lo que le hizo salir de cualquier pensamiento que tuviera, mientras la escuchaba asegurar que ella estaba bien y que no eran más que leves heridas. Él lo comprendía, pero aun asi quería poder tratarla y dejarla al menos en las mejores condiciones posibles. No podía solo dejarla ahí con raspones y cortes, no con aquel sentimiento que le recorría por dentro, el cual había hecho que le pidiera de pronto que se quedara con él, aquella sensación que le impulsaba a actuar de formas que no había pensado antes.

Asi que cuando ella acepto ir con él, dejando le tomara de la muñeca, el albino sintió esa nueva sensación en su interior calmarse, mientras sentía la suave piel de la hechicera debajo de su mano, sintiendo una extraña mezcla de nerviosismo y paz ante ese tacto, sonriendo de pronto cuando le escucho decir que ella quería conocerle, que le causaba curiosidad.
-Si... Yo quisiera conocerte un poco mas..-El chico había girado al escucharla, observándola con una sonrisa animada ya, pensando que tal vez sus primera impresiones eran incorrectas, que tal vez ella no se incomodaba con su presencia, que podría ser que ella no rechazara la idea de estar un rato más a su lado, siendo algo que él deseaba, sin entender del todo porque, deseaba poder seguir junto a ella todo lo que le permitiera ese encuentro.

Avanzo con calma por el trecho que antes hubieran recorrido en su persecución, ayudándola a avanzar ante lo irregular del camino, aprovechando cada vez para que sus ojos se fijaran en el rostro de ella, fugaces vistazos que parecían solo querer poder grabar la imagen de la chica, lo más que se pudiera. De nuevo aquella extrañeza le invadía, siendo que él nunca hacia cosas asi, que jamás se había tomado la molestia de hacer cosas asi, ni tampoco lo había considerado necesario. Pero con ella era diferente, quería poder recordarla, recordar sus facciones y su expresión, deseaba poder verla de nuevo, que aquel encuentro durara tanto como se pudiera.

Una vez hubieran llegado junto al rio, el chico busco una roca lo suficientemente amplia, encontrando una cerca de donde antes se hubiera detenido a limpiarse el rostro, guiando a Scarlette hacia ella
-Siéntate, mientras yo iré por algo de agua…-Le sonrió el muchacho de forma suave, mientras se acercaba al rio y tomaba una hoja amplia, usándola como cuenco para poder dejar en ella algo del líquido que conformaba el rio, trayéndolo de vuelta junto con algunas hojas que había arrancado de algunos arbustos cercanos. Se sentó delante de la chica y le sonrió de manera tranquila, con la expresión ahora más calmada, serena y segura-Dame tu mano…-Le pidió con calma, dándole una pequeña sonrisa para que sintiera confianza. Él se había dado cuenta de que si mostraba una actitud insegura o nerviosa, tal como ella le hacía sentir con su cercanía, podría hacer que ella se sintiera igual. Él quería que ella se sintiera cómoda, a su lado él se sentía nervioso, a la vez un poco ansioso, sin entender del todo por qué. Pero cuando sentía el tacto de la chica, se sentía en calma, cuando miraba sus ojos, se sentía alegre y en paz. Ella lograba una mezcla única de sensaciones en el chico, pero él quería ahora lograr ella se sintiera a gusto con su presencia, su cercanía, para asi poder ayudarla, e igual porque él quería agradarle a ella.
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Scarlette B. Sunshine el Vie Feb 26, 2016 12:17 am

Era raro como ese chico la hacía sentir, es decir, ovbiamente estaba preocupada de que sus poderes se salieran de control en algun momento inoportuno, pero al mismo instante cambiaba de parecer, es decir, la tranquilidad y la dulzura con la cual el albino tenía mucho cuidado de demostrar era un efecto catalizador en la joven hechizera, o por el simple hecho de observar sus ojos de diferentes tonalidades tan opuestas pero que encajaban a la perfección con su tímido rostro, quizás esa mirada era la causante de que se tranquilizara, sea cual sea la razón exacta no importaba, puesto, por mas que se preocupase la rubia, el chico siempre iba a saber como tranquilizarla y eso era algo que le gustaba de su compañía a pesar de conocerlo de casi nada.

Cuando mencionó la idea de un paseo por el bosque simplemente sonrió observádole de reojo mientras llegaban casi al final del bosque para entrar en los territorios del manto acuífero- La verdad es que no suena tan descabellado, mientras no tengas problema con pasar un rato mas conmigo no opondré resistencia cariño -divertida le guiñó un ojo coqueto y se giró nuevamente para mantener en su vista la meta mas allá en el horizonte, el chico no parecía alguien que estoviera acostumbrado a la compañia femenina, por lo cual le divertía a la chica ver si acaso provocaría una reacción en este al ser un poco lanzada.

En su mente agradeció silenciosamente el hecho de que Seth se diese cuenta de su incomodidad por el regreso a su hogar y lo delicado en ese tema que haya decidido no atiborrarla con preguntas, realmente valoraba ese pequeño pero modesto y gran gesto de amabilidad de su parte, aunque no sabía como demostrarselo pero era seguro que tarde que temprano hallaría la manera adecuada.

Cuando dejó de pensar aquello pudo notar algo que realmente le estaba comunicando su cuerpo y no había sabido prestar atención y era el hecho que sentía agradable la piel del muchacho a su lado, era un tacto gentíl y cariñoso, una temperatura calida y agradable al roce, eso la hacía sentir mariposas y un cosquilleo recorrer desde las yemas de sus dedos hasta su pecho, específicamente del lado izquierdo donde se sitúa el corazón, SI, El corazón, por más ridículo, cursi, y drámatico que suene eso era como se sentía Scarlette en ese momento, si años atrás le hubiesen dicho que éxperimentaría todas esas sensaciones probablemente se habría burlado e incluso humillado a quien se haya atrevido a blasfemas esas cosas de su vida sin siquiera conocerla, aquella chica que su existencia y logros habían sido gracias a que había usado a otros para llegar hasta donde estaba ......
y nuevamente su angustia la invadió, no debía permitir que aquel noble y atento chico descubriera su verdad oculta, no había pasado mas de media hora desde que se encontró al muchacho y ya había hecho que su vida emocional fuese lo mas parecido a una montaña rusa, ¿Como era posible que una persona tuviese ese poder con ella?, Todo esto rondaba por su cabeza hasta que la voz del joven irrumpió sus pensamientos- Ah....quizás..quizás si decida contarte algunas cosas pero tienes que portarte bien -bromeó de una manera acida algo típico en ella, pero no podía creer que en tan poco tiempo de conocerla el chico quiera saber mas, y si la miraba directo a los ojos con esas hermosas gemas preciosas como orbes era probable que le sacara toda la inforacion que quisiera.

Mientras avanzaban sentía la atención de el sobre ella, la insistencia en ayudarla, la´fragilidad y calidad con que la sostenía cuando había que pasar por un mal trecho, todo esto sorprendía a Scarlette, es decir, ¿como era posible tanta perfección en alguien?, Primero estaban sus ojos que ya se ha dejado muy claro, era un imán perfecto para atraer la atención de la chica, luego su cabello, bañado en plata, como si la mismísima luna le hubiese dado vida (Quizás por eso se le notaba tan solitario y un deje de misterio y quizás algo de sufrimiento, el sátelite natural lo procreó y como no era apto lo tuvo que mandar a la tierra a sufrir mientras ella lo observaba todas las noches, despues de todo Scarlette había nacido de una unión entre una humana y un demonio, ahora no le veía lo raro en que la luna -que no sabe como podría suceder- tuvo un hijo y fue una lamentable separación) esa sonrisa traviesa que atraviesa por sus labios de vez en cuando, la preocupación inhumana por alguién que acababa de conocer, y la gentileza con quien le trataba ¿Acaso había un defecto en el?.

Siguió avanzando a su lado hasta que llegaron a un punto cerca de donde lo había visualizado la primera vez, el parecía estar buscando el lugar perfecto, cuando pareciera que lo encontró le pidió que le esperase, por lo que obedeció y se fue a sentar al lugar que le indicaba mientras observaba como esté se acercaba un poco mas al rio para volver con agua y unas hojas que al parecer seleccionó con mucho cuidado, ella ladeó la cabeza y le tendió la mano ante su amable petición, con esa hermosa sonrisa en su rostro y la dulzura con que le pedía las cosas lograba que la joven se embelesara, antes de que comenzara a darle un tratamiento Scarlette tragó saliva y le preguntó -¿Porque haces esto Seth?.... Es decir, no comprendo porque tu insistencia en ayudarme, después de todo no fue tu culpa yo fuí la que invadió este lugar sorprendiéndote y solo te defendiste...esque es confuso..... -torció un poco los labios, agradecía realmente la preocupacion del joven pero lo que no entendía era porque lo hacía y ya no aguantaba esa duda que le carcomía


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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Seth Regnard el Lun Feb 29, 2016 3:33 am

Una curiosa sensación de nerviosismo invadió la cabeza del joven albino, mientras escuchaba las palabras de su compañera. No era que el fuera antisocial, o que no pudiera tratar con las personas. El había tenido que convivir en un grupo número desde pequeño, sabia como era tratar con los demás, igualmente conocía a diferentes personas en la ciudad, aunque no disfrutaba mucho de estar rodeado de demasiadas personas, le era normal. Pero aquella extraña comodidad que sentía con ella, a quien acababa de conocer hacia casi nada, le hacían sentirse asi, nervioso, alegre, inseguro y a la vez tranquilo. Era incomprensible como ella podía causar toda esa mezcla de emociones solo con algunas palabras, pero era algo que sentía, debía empezar a aceptar.-N-no tengo problema alguno con ello…-Respondió el joven hombre lobo, habiendo desviado la mirada al ver el guiño de la chica de cabellos de oro, sintiendo de nuevo esa leve sensación de nervios recorrerle, notándose algo de nervios en sus facciones, a pesar de la seguridad con la cual sostenía la mano de Scarlette y avanzaba, fijo en su meta de curarle aquella herida.

Cuando se hubieran acercado a la ladera del rio, el joven licántropo escucho a Scarlette, girando el rostro para que sus iris de diferentes tonos se osaran en los azules de ella, algo curiosos pero tranquilos ante sus palabras. ¿Portarse bien? Sus comentarios le hacían sentirse casi como algún niño pequeño, pero igualmente no le eran del todo desagradables. Sonrió un poco sin haber detenido su andar, para seguir hasta llegar a la ladera del rio, sentándola en aquella piedra, dirigiéndose a recoger lo que necesitaba para tratar los raspones de la chica.

Cuando hubiera regresado al lado de la joven de ojos celestes, se arrodillo delante de ella, dejando la amplia hoja a un lado, asegurándose de ponerla en tal posición que el agua a dentro suya no se derramada por los lados. Casi parecía algún personaje salido de un libro sobre algún chico perdido en medio del bosque desde pequeño, que se hubiese criado con algún oso o algún simio, que le enseñase sobre ese tipo de cosas para sobrevivir, cuando la realidad era que había aprendido eso de sus viajes en solitario, guiándose de su instinto de auto preservación, usando ahora todos esos conocimientos para ayudar a alguien más, aquella bella chica que le hacía sentirse confuso con solo una mirada.


-¿Hum? ¿Por qué lo hago?-Pregunto de regreso el chico ante el cuestionamiento de Scarlette. La sorpresa de aquella interrogante le hizo detenerse, bajando la mirada hacia la tierra cubierta de hojas, quedándose pensando unos instantes, sin encontrar una respuesta inmediata. El silencio le invadió unos instantes, hasta que finalmente alzo la mirada, fijando sus ojos aperlados en los de Scarlette-Porque quiero verte bien…-Respondió de forma sencilla y directa, totalmente sincero y seguro de sus palabras, no habiendo segundas intenciones de ellas ni falsedad alguna, era el sencillo y simple deseo del chico verla sana, con una sonrisa en sus labios, la idea le motivaba y le llevaba a actuar de esa manera.

-Pero… Si quieres otra razón…-Pensó un poco más el chico, mientras levantaba sus manos con cuidado, tomando el brazo de Scarlette de nuevo de manera delicada, como si con algún movimiento brusco la pudiera dañar, tratándola con suavidad y atención.-De pequeño… Yo estuve perdido, en un bosque... No era como este, este es agradable, los arboles crecen más separados y por la temporada está tranquilo… Donde estuve, era casi un laberinto, me perdí ahí, y no sabía si saldría… No sabía si quería salir…-Empezó a relatar el chico, un fragmento de su pasado, una parte de aquellas memorias que desde hacía años trataba tan desesperadamente de enterrar. Aun en esos días despertaba en medio de la noche gritando de horror y pánico cuando sus pesadillas rememoraban sus recuerdos más sangrientos, pero al lado de Scarlette… Sentía que podía contarlo, aunque fuera el fragmento más ligero de ellos, sentía que podía decírselo a alguien.-Estaba cansado… Hambriento, herido… No tenía fuerzas para seguir, no tenía voluntad para hacerlo… Me sentía solo, porque sabía que nadie me buscaría… No había nadie ya quien viera por mí…-Con el brazo de Scarlette entre sus manos, empezó a limpiar la piel de la chica, mojando una de sus manos en el agua que había traído, y deslizándola con suavidad por la tersa y suave piel de la hechicera. La sensación le hizo sentir un cosquilleo en la nuca, una sensación extraña en su pecho, pero sus movimientos eran cuidadosos y firmes, mientras limpiaba los rastros de polvo y tierra que había en su piel, posiblemente fruto de la caída que había tenido al chocar con él.

-Y cuando yo creía que solo debía cerrar mis ojos y quedarme ahí… Alguien apareció, me tendió la mano… Me dijo que todo estaría bien, que me ayudaría...-Continuo el muchacho mientras recordaba cuando había conocido a su clan, cuando estos le habían salvado de perderse totalmente, de rendirse. Una vez limpio el brazo de la chica, tomo las hojas que había recolectado y empezó a aplastarlas entre sus manos con fuerza, machacándolas y comprimiéndolas.-El no me conocía… No sabía quién era, ni yo sabía quién era él… No tenía motivos para ayudarme, no ganaba nada con ello… Y aun asi lo hizo, me salvo, a un niño que no era nada para él…-Agarro la pasta en la que se había vuelto las hojas entre sus manos, tomándola con un dedo y deslizándola sobre la herida de la chica, sonriendo con suavidad, mientras aplicaba aquel ungüento improvisado que le ayudaría a cerrar la herida.

Ni siquiera se había dado cuenta cuando, o como, pero al alzar la mirada, noto que su rostro estaba cerca del de ella. Mientras hablaba, se había ido inclinando hacia adelante, buscando observar mejor el brazo de la chica y su herida, pero acabando igual por quedar a escasa distancia de ella. Sus ojos se fijaron en los de ella, cautivados por aquel azul tan hechizante
-Yo… Yo fui ayudado asi… Y siempre agradecí que me ayudaran, de todo corazón… Cuando vi que estabas herida… Y cansada… Solo quise… Solo quiero ayudarte, asi sea un poco…-Susurro sin apartar sus ojos de los de ella, sonriéndole finalmente, una pequeña sonrisa sincera y amigable, sin haber soltado aun el brazo de Scarlette, sujetándolo con suavidad sobre su mano, habiendo bajado el otro brazo.-Y quien sabe… Tal vez asi… Tendrás un buen recuerdo de este dia-Le sonrió con suavidad, pensando que al menos él, al haberla encontrado, tendría un buen recuerdo si es que se llegaban a separar.
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Re: Encuentros junto al rio [Priv. Scarlette]

Mensaje por Scarlette B. Sunshine el Miér Mar 09, 2016 1:21 am

Era extraño observar al agradable sujeto que se encontraba frente a ella, es decir, sus emociones eran tan claras y fluidas que Scarlette no tenía que esforzarse en lo máximo para intentar adivinar que era lo que estaba sintiendo en ese mismo momento el joven frente a ella, al parecer algo de lo que la joven hechizera mencionó con anterioridad tocó una fibra muy sensible del muchacho pues de un segundo a otro su expresión relajada ahora era dubitativa y casi se podría decir que un pongo temerosa o ansiosa, pero sus hermosos ojos a pesar de la expresión que poseía el rostro que los conservaba eran impertubables e igual de hermosos que siempre, pronto escuchó como el joven estaba tartamudeando frente a ella, acto que se le hizo demasiado dulce y verdadero, por lo que sin pensar intentó calmarlo un poco- Bueno, habría que asegurarme primero ¿No lo crees? -se encogió de hombros observándole fijamente a los ojos restpandole importancia a sus palabras.

Una vez que se sentó en la gran piedra que le indicó aquel joven, pudo observarlo con mas detenimiento, cada movimiento que hacía el muchacho era un poco hosco o torpe, como si le costara un poco de trabajo mantener el pequeño manto liquido en la superficie de la hoja, pero por que fueran un poco burdos sus andares no dejaban de parecerle adorables y encantadores a la chica, se sorprendió a si misma suspirando al observarlo mientras éste se encontraba de espaldas de ella, !No podía ser! Scarlette había conocido a varios jovenes a lo largo de su vida, pero ninguno le interesó, a todos los utilizaba para su propio beneficio, pero con el era dirente, quería ser buena y demostrarle cierta dulzura que ni siquiera ella sabía que poseía

Y ahí estaba: La bruja malvada de los cuentos de hadas poco a poco fue bajando la guardia ante los encantos enternecedores del joven con cabellos de luna, era algo dificil de creer incluso para ella, como de la noche a la mañana había estado ocurriendo todo eso y como se había encariñado tanto con ese misterioso chico que apenas y sabía su nombre, y es que simplemente era algo que no podía evitar, casí como si se tratase de su destino y hubiera estado escrito en una roca con cincel para que no se borrara, El conocer a ese individuo tan cariñoso, noble e inquisitivo era algo que le causaba tanto revuelo a la mente de la rubia.

Su corazón dió un vuelco inesperado cuando el joven que en ese momento se encontraba frente a ella a punto de curarla le respondió con una frase tan simple pero al mismo tiempo rebosaba de ternura y nobleza, ¿Como en ese maldito universo nefasto podía existir alguien tan puro como el joven albino frente a ella, era casi como si fuese su angel guardían, inspiró hondo y le miro con dulzura a sus enormes orbes bicolor creyendo que escuchaba de fondo el coro celestial- Vaya, que respuesta mas práctica me has dado Seth, hasta parece estupido habértelo preguntado en primer lugar - su risa era un poco melancólica, mas de lo que quisiera, no se explicaba que un joven como el Lycan quisiera estar con ella, siendo tan opuestos.

No se esperaba otra respuesta de su contraparte cuando derrepente le observó con curiosidad y llena de asombro, de la nada comenzó a relatarle algo que parecía que le costaba trabajo admitir, pero que de alguna manera quería compartir con ella, no se sentía digna de escuchar su historia pasada que estaba cargada con muchos sentimientos a la vez que era demasiado complicado tratar de adivinar cuales eran, la mirada de el muchacho adquirió un brillo que hasta el momento no había visto, claro esta lo acababa de conocer y no debía de saber mucho de el, pero es que simplemente no se imaginaba que el pudiese observar de esa manera, no quiso interrumpir por lo que simplemente escuchaba en silencio como Seth empezaba poco a poco a recordar su pasado, a pesar de tener un toque oscuro y sombrio el parecía como si nada, empeñado en curarle la herida a la chica como si fuese mas importante eso que su mismo relato, en su mente se hacían muchas preguntas para empezar ¿Quien era capaz de dejar ir a un chico solo a explorar su alrededor sin preocuparse por los riesgos que podría enfrentar?, en especial un chico como Seth, que a simple vista se observa que el es capaz de defenderse por si mismo, pero aun así, siendo Seth alguien tan dulce y bondadoso, Scarlette sintió asco y repulsión hacia alguien que no conocia simplemente por dejar que el joven albino se perdiera. De vez en cuando hacía muecas de dolor o una ligera afonia, no por el dolor en sus brazos, No, Si no por preocupación, era claro que ahora Seth parecía estar muy bien, se las había apañado de alguna manera para salir de esa situación aterradora y despreciable, pero...¿Que tal si no hubiese podido?, ¿O que tal si habrían ocurrido peores cosas de las posiblemente inimaginables?, no podía dejar de pensar en ello sin que en su estomago no se estrecharan sus m que en suembranas y en su cuello se hiciera un nudo irreparable, claro esta a parte de sentir nauseas.

Pero ovbiamente para Seth, un joven cariñoso y noble el futuro había obrado de buena manera, dándole quizás no una recompensa, pero si un apoyo para que el pudiera sentirse mejor, al menos algo bueno había salido de eso, aunque no le gustaba a Scarlette que el joven haya tenido que pasar por eso, era algo innesesario, pero ya parecía que todo marchaba bien, asi que no pudo evitar sonreir cuando escuchó el vuelco que dió la historia, sin darse cuenta alzó la mano que tenía libre y la posó en el hombro del chico observándo cada movimiento que este hacía.

Al darse cuenta que este terminó y que estuvieron cada vez un poco mas cerca negó con la cabeza y sin pensarlo lo abrazó fuertemente jalándolo hacia ella mientras escondía su cabeza en el hombro de este procesando toda la información que había recibido en pocos minutos, se aclaro la garganta un poco y con voz suave comenzó- Lamento que hayas pasado por todo eso, no puedo evitar sentir dolor al imaginarme un inocente niño perdido en un bosque de pesadilla, ovbiamente se ve que te hizo bien ese apoyo y al igual que tu, agradezco desde mi interior tus atenciones y preocupación hacia mi sin conocerme del todo y siendo que no son tan graves mis heridas.....pero no recordaré con una sonrisa en mi rostro este día porque me hayas ayudado si no porque te conocí -- se aferró un poco mas al chico sin ser capaz de dirigirle la vista- Aun así debo agradecerte que me dijeras todo eso, pero al mismo tiempo debo pedirte perdon, puesto que yo no he sido totalmente sincera contigo....realmente escapé de mi hogar y no quiero volver-- -negaba con la cabeza demasiado afligida, pues no había sido justa con el muchacho, siendo que este le contó la verdad sin titubeos
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