welcome
Ha estallado la Segunda Gran Guerra del Cielo, los ángeles fieles a los ideales divinos y al Arcángel Michael han entablado una lucha abierta con los caídos, bajo el mando de un misterioso serafín que volvió de la muerte, con el poder de una legión en sus manos, quien promulga a favor del libre albedrío para tomar sus propias decisiones, tal y como lo hacen los humanos. Los demonios toman cartas en el asunto, cerrando tratos con el bando de rebeldes con el fin de eliminar la supremacía del Cielo, y tener derecho a caminar sobre la tierra. New York ha sido escogido como Armageddon, y las visperas de la batalla final se leen en escaramuzas y luchas menores.
Mientras tanto, en New Orleans, los vampiros han logrado un poderío sin igual sobre la ciudad. Los rumores de que el Regente del Infierno ha tenido algo que ver corren en el plano sobrenatural, mientras los Blazers, los Cazadores descendientes del Rey Arturo Pendragon buscan darle un freno a sus actividades.
Es una verdadera pena que los Templarios, la primera raza de Cazadores, jamás hayan llegado a un acuerdo con sus colegas. A pesar de que no ha habido declaración de guerra entre ellos, la aparición de una nueva reliquia divina, contenedora de poderes sin igual, tienta a ambos bandos. Sin embargo, los Templarios tienen las manos llenas tratando de domar a las implacables manadas de licantropos en San Francisco, cuyo nuevo líder parece ser un fanático de las batallas.
No hay tiempo ni recursos para vigilar a los ingeniosos brujos que aparecen de vez en cuando en los casinos de Las Vegas, haciendo uso de sus facultades para llevarse dinero fácil. Esto no es más que una fachada, por supuesto, ya que el Aquelarre de Lilith ha estado pactando con demonios mayores para invocar al Primer Demonio.
En el mundo de Wayward Son, los conflictos, batallas, traiciones y la guerra parecen haber inundado cada estado del país de las oportunidades. Los tiempos de paz han llegado a su fin, ¡elige tu bando sabiamente, y bañate de la gloria de la victoria, o perece en el olvido de la historia!
Foro de skin rpg temática ---
last topics
Últimos temas
» Divinity That Shapes Our Ends | Priv. Hope
Vie Dic 30, 2016 4:44 am por Hope Everdeen

» Crimson Chaos | Priv. Keira
Vie Dic 23, 2016 12:34 am por Jason "Ace" Herondale

» Fire Emblem: The Liberation Wars [Afiliación normal]
Mar Abr 12, 2016 6:45 pm por Invitado

» Afiliacion elite resistanceunison
Lun Abr 04, 2016 6:50 am por Invitado

» UnderWorldwar~[Afiliación Élite]
Lun Abr 04, 2016 1:58 am por Invitado

» AngieeRenders | Afiliación Élite
Sáb Abr 02, 2016 9:21 am por Invitado

» ● Bálderook University [Normal]
Jue Mar 31, 2016 11:52 am por Invitado

» Jodie Kendrik
Miér Mar 30, 2016 9:40 am por Jodie Kendrik

» -TRANSITUS EST OMNIS IMBER - [Seirian Yamamoto] (En Construcción)
Miér Mar 30, 2016 5:33 am por The Last Order

ALLIES

Élite 0/40
Monochrome School [RPG Yaoi]40 por 40Final Fantasy: La era de la Luz<Fairy Tail ChroniclesCrear foroCrear foroNoragami RolerFate/Corrupt Phantasm
Get Inspired!
THE TRINITY
Cameron Briel
MP
Hope Everdeen
MP
Chris O'Connor
MP
Wayward Son y su historia es una creación original del Staff, fuertemente influenciada por series y novelas de género sobrenatural, destacando la saga The Mortal Instruments de Cassandra Clare, y las series de televisión Supernatural de Erick Kripke, y The Vampire Diaries y The Originals de Julie Plec. Las imágenes utilizadas han sido tomadas de portales como Devianart, Zerochan, Pixiv y We❤It, y pertenecen a sus respectivos autores. Agradecimientos a Rose de Glintz por el elegante trabajo de su skin y su asistencia, a Veeneli por sus códigos y tablillas tan atractivas, así como a Mizuki por su bello tablón de anuncios.
credits

Don´t stop me now! [priv Kol]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Don´t stop me now! [priv Kol]

Mensaje por Henry Blackwell el Sáb Ene 16, 2016 8:12 pm

Corría, corría con todas las fuerzas que sus piernas le permitían, escuchaba el llanto, el lamento tortuoso que salía de la garganta de su madre, escuchaba con horror su necesidad de ayuda, se asustaba de aquella lamentosa voz que lo acosaba por aquel pasillo por el que corría con todas sus fuerzas. Demonios volando alrededor de él, gritando, riendo, recordándole que era su culpa que su madre estuviera sufriendo. Así es, era su culpa y de nadie más, porque después de todo se suponía que el tenía que cuidar su hogar, el tenía que hacerse responsable de todo ahí.

Abrió los ojos con pesadez mientras se levantaba sobresaltado, su cuerpo completamente bañado en sudor y un frio enorme recorriendo el mismo, se pasó una mano por la frente mientras que con la otra sostenía su cuerpo contra la cama, dejo escapar un par de suspiros antes de levantarse completamente. Se sentó correctamente sobre la cama respirando con dificultad mientras observaba por la ventana, el reloj en su mueve de noche marcaba las seis quince de la madrugada. No recordaba cuando habían vuelto las pesadillas, no recordaba cuando se habían ido y a veces despertaba esperando que todo, desde la muerte de su madre fuese una pesadilla. Pero sabía que no sería así. Se puso de pie y se colocó una camiseta y un par de pantalones de chándal, mientras deambulaba por la casa, asomando el rostro en la habitación de su hermana y hermano, cerciorándose de que estos estaban bien, eso también se había vuelto una costumbre desde el fallecimiento de su madre, se había vuelto una costumbre, verificar que estaba ahí, regresar a su habitación y esperar hasta que amaneciera porque el sueño no regresaría nuevamente.

Pero aquella mañana no quería esperar, no quería tener que pasar por la monotonía del desayuno, del saludo, de ser visto con tristeza por sus pesadillas, no, él no quería ser la causa de lastima de los demás. Se puso de pie nuevamente, se metió a la ducha y salió de su hogar totalmente vestido, llevaba consigo una pistola en el cinturón oculta a penas por el abrigo que llevaba puesto. La mañana era fría, las nubes grises se arremolinaban en el cielo, pero no cargadas, solo frías, imponentes, ocultando el sol de todo ser vivo, días como esos, deprimentes en los que la gente quería quedarse en casa a disfrutar del acogedor frio, él quería estar fuera, quería poder despejar su mente; un día gris.

Avanzando por las nada transitadas calles de San Francisco avanzo por las aceras siendo observado por algunas personas cuando pasaba a sus lados, sintiendo el frio viento golpear con su rostro y despeinando su de por si desordenado cabello. Giraba en diferentes calles, continuaba con su andar, viraba en cualquier momento sin un destino fijo, todo el tiempo se lo pasaba observando únicamente los lugares, los edificios o los espacios, y tratando de evitar a todas las personas. Porque de verdad necesitaba estar sol, necesitaba estar lejos de las miradas de lastima y consuelo, porque él no quería causar lastima, él no quería que la gente lo mirara así de nuevo, porque esa era talvez una de las cosas que no dejaban que el chico superara aquellos días de dolor. Porque ahora a sus 21 años y con cinco años de haber pasado el incidente aquellos recuerdos continuaban dejando estragos en su mente. Se sentía atrapado en sí mismo.

Torpe y sin rumbo camino hasta unión suaré, ahí había tantos puestos y locales que podría desayunar algo sin llamar la atención, un simple joven transitando las calles de su localidad. Pidió algo de comer en un puesto de la calle, pago con el único billete que había traído consigo y procedió a avanzar por la calle, mientras abría su bocadillo para comenzar a comer de este. Pero un grito le desconcentro, un hombre paso corriendo a su lado golpeándolo en el hombro y haciendo que tirara su alimento, mientras una mujer gritaba que se trataba de un ladrón. Suspiro onda antes de comenzar a correr tras aquel hombre que parecía ser el sospechoso de un robo. Corriendo tras el mismo para poder atraparle. Con sus piernas a todo lo que podía y la gente mirándoles con curiosidad se lanzó sobre este. Atrapándolo por la espalda para hacerlo caer, coloco una rodilla en la espalda ajena mientras  le tomaba de las muñecas, y dándose cuenta al fin que no solo se había llevado al ladrón consigo sino también a otro chico.

¿Ah? –miro al ladrón sin soltarle mientras trataba de ver el rosto del otro chico que había caído por culpa de su brusca maniobra. –Hey, lo siento, no era mi intención tumbarte también. –comento mirando al chico sin apartar sus manos del ladrón que se retorcía para liberarse.
avatar
Henry Blackwell

Mensajes : 10
Puntos : 16
Fecha de inscripción : 11/01/2016

Volver arriba Ir abajo

Re: Don´t stop me now! [priv Kol]

Mensaje por Kol E. Graymark el Jue Ene 21, 2016 7:05 am

Era una mañana lóbrega, pero aquello no le molestaba en absoluto. Había algo en aquél tipo de día que lograba despertar en Kol un instinto que parecía ser básico, casi olvidado en el tiempo. Eran días que le recordaban la primera vez que había cazado a un cazador. Siempre que un templario traicionaba sus principios por algún motivo parecía que el firmamento se entristecía, como también lo hacía el joven Graymark. En su mente no entendía como una persona que había jurado defender a la gente podría traicionar, de alguna forma, lo que había creído toda su vida. ¿Había algo que se perdía en su percepción? Sería razonable, para él no existían los grises y aquello podía llegar a ser un error.
Se encontraba en la mansión Herondale, contemplando los jardines. En su diestra llevaba una taza de té y con su mano libre acariciaba la cabeza del leal Mistgun. Kol se encontraba a la espera en esos momentos, la espera de recibir el mensaje que daría por iniciado su día. No podría decirse que aquello le entusiasmaba, sus heridas del asalto en Pandemonium habían terminado hacía poco de sanar, pero tampoco podía negarse al llamado de su abuelo y menos aún bajo las condiciones en las que se encontraba.
Mistgun liberó un sonido que a oído de cualquiera parecería un lloriqueo, pero no era así. Con el paso del tiempo los Graymark aprendían a interpretar los sonidos de sus compañeros y el que el lobo negro había emitido denotaba preocupación. Aquello hizo sonreír al rubio. Comenzó a rascar al animal por debajo de su oreja zurda, un lugar especial para aquella bestia.
Lo sé, amigo. A mi también me gustaría descansar un poco más, pero el inquisidor nos necesita. —Dijo sin apartar su mirada de los jardines.
El animal movió la cabeza y lamió la mano de su maestro una sola vez, aquello era una señal de apoyo.
Su teléfono vibro dentro de su saco deportivo y no hizo falta que viera lo que el texto decía. Dejó la taza de té sobre la mesa y se colocó una bufanda, para luego tomar un par de esposas y engancharlas en su cinto. Mistgun lo siguió mientras cruzaba la puerta, la cacería había comenzado.

Las calles de San Francisco estaban transitadas y era lógico, se encontraba en horario pico. Las personas comenzaban sus turnos de trabajo e iban de un lugar a otro de manera desesperada, cosa que al rubio le perturbaba. Aún así encontraba aquella ciudad como su preferida en los Estados Unidos, era una gran ciudad como Nueva York pero la diferencia recaía en las costumbres y las personas. Aunque claro, todas las ciudades americanas se quedaban cortas comparadas con las de su patria.
Dobló sobre una esquina mientras sacaba su teléfono celular del bolsillo y repasó toda la información que tenía en el mismo. Un cazador templario había sido asesinado dos días atrás, se encontraba en el deber dando caza a un grupo de demonios. En la escena del crimen se había encontrado una bala calibre 12, 7mm que había perforado el cráneo de la victima, matándolo en el acto. Había sido un tiro limpio y bastante preciso, incluso podría decirse que admirable. En aquella ciudad habían pocas personas capaces de eso, un número muy escaso de tiradores prestigiosos que podían lograr un trabajo como ese. Era por eso que Kol iba camino a encontrarse con una de las casas templarias que podrían llegar a tener tal experiencia, los Blackwell.
Aun así el destino no quería que hiciera el viaje completo, había planeado que Kol se encontrara con uno de ellos antes y que fuese más corto. Podría resultar graciosa la forma en la que ocurrió, como por distracción y torpeza había terminado en el suelo. Cosas que muy pocas veces estaban presentes en el joven Graymark, pero que demostraban aún que le quedaba un camino largo por recorrer.
El golpe había sucedido de repente y sin darle tiempo a reaccionar, de manera que solo pudo amortiguar lo mejor que pudo su caída. Había resultado envestido por dos hombres, uno que a simple vista podía reconocerse como un vulgar ladrón y el otro un sujeto de interés que estaba haciendo lo mejor posible para retener al malviviente.
Curiosa casualidad. —Fue lo único que dijo mientras se erguía.
Kol dio un golpe seco y potente a la nuca del hombre que se encontraba reducido, cosa que hizo que instantáneamente dejara de resistirse y simplemente quedara tumbado en el suelo inconsciente. Luego ayudó al otro sujeto a levantarse, mientras extendía su mano para que se la estrechara.
Henry Blackwell, ¿no? —Kol entrecerró la mirada mientras sonreía de lado—. Mi nombre es Kol Elijah Graymark, necesito discutir un asunto con usted. ¿Puedo invitarle un café? —Preguntó con su típica cordialidad.
Aquella era una propuesta que el joven Blackwell no podía negarse, ya que todos los templarios sabían que obstruir a la policía del Temple podía llegar a causar demasiados problemas. Pero los Blackwell eran conocidos como fieles a la causa, aquello tranquilizaba a Kol ya que significaba menos papeleo.
avatar
Kol E. Graymark

Mensajes : 14
Puntos : 20
Fecha de inscripción : 29/08/2015

Volver arriba Ir abajo

Re: Don´t stop me now! [priv Kol]

Mensaje por Henry Blackwell el Sáb Ene 30, 2016 1:14 am

Levanto una ceja al escuchar las palabras del otro, se fijó en el frente de donde estaba, y después con la ayuda del mismo se puso de pie. Cuando al fin el simple ladrón fue acallado y dejo de moverse fue el momento exacto que se permitió el observar el rostro ajeno. Aquel que le resultaba vagamente familiar pero sin llegar a reconocer del todo, sabía que lo había visto antes, de eso estaba más que seguro, pero el donde lo había hecho o en que circunstancias lo había conocido tampoco las recordaba. Pero una vez que este se presento fue casi como si un flash back se posara en su mente. No, no le conocía de verdad, nunca habían hablado de eso estaba seguro. Le había visto en algunas ocasiones, cuando la muerte de su madre había sido noticia de todas las casas, porque su padre había tenido que hablar con muchos de los funcionarios de otras casas, recibir el pésame y demás, el mismo había tenido que ver a varios invitados. Pero aquellos eran recuerdos del pasado, una mar de memorias que sinceramente el mismo no quería recordar.

Los Graymark la casa con el símbolo del lobo, curioso, hacia solo un par de meses habían tenido que ayudarles con una misión, lo recordaba, los mejores cazadores de cazadores. Henry había hecho de escudero, cuidando las espaldas de aquellos a quienes apoyaba, pensar en el hecho de que otro cazador se volviera un traidor era demasiado desalentador, pensar que pudiera haber motivo de ello le hacía pensar que toda la sociedad estaba demasiado jodida. Y a pesar de que el mismo hubiera pensado que sería algo simple pero claro, los cazadores no siempre eran sencillos, de echo era casi imposible atrapar a uno con sencillez, personas especializadas en atrapar demonios, personas que arriesgan sus vidas cada día para finalmente terminar cayendo en un foso sin fondo y ser cazados por ellos. Observo a Kol, un cazador de cazadores, una de las tareas más nobles y a la vez más horribles, el tener que ir por la cabeza de aquellos que en otros momentos fueron compañeros, amigos o hermanos. Una tarea cruel.

Abrió los ojos y estrecho la mano contraria saliendo de su ensoñación, tomando la mano ajena y dando un leve apretón a la misma. Sonriendo y después asintiendo con un poco de desconfianza, no podía negarse a una petición de esa familia, especialmente porque el que ellos mismos te lo pidieran significaba que necesitaba un poco de consejo en un tema relacionado con tu familia, o con el rango que uno mismo manejaba, en el caso de Henry había algo que le daba mala espina, tenía miedo que el cazador de quien estuvieran hablando, a quien estuvieran siguiendo fuese alguien perteneciente a su familia, a su casa. –Vale, no hay problema. Si crees que mi conocimiento servirá para ti, entonces adelante. –comento mirándole, pensando un poco en su tarde en solitario, aquella que había deseado desde el momento en que dejara su casa, pero que ahora mismo no podía anhelar debido a su propio orgullo de cazador. Jamás diría que no a una persona que pide de forma amable.
avatar
Henry Blackwell

Mensajes : 10
Puntos : 16
Fecha de inscripción : 11/01/2016

Volver arriba Ir abajo

Re: Don´t stop me now! [priv Kol]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.